La picardía llega a nuestro blog. Queremos deshacernos de los tapujos y de la vergüenza, para hablaros de uno de los juguetes sexuales más vendidos. Para los que ya conozcáis de qué va el tema, esperamos que os aporte algo de información nueva, para los que aún no os habéis sumergido en este mundo, esperamos que encontréis aquí un incentivo para disfrutar de una manera diferente del sexo.
Las bolas chinas siguen siendo, sin dudarlo, uno de los juguetes sexuales más vendidos. Llamadas en origen “Ben Wa”, su procedencia es claramente oriental, pero no existe un consenso sobre dónde exactamente, aunque a pesar del nombre que reciben, lo más probable es que provengan de Japón.
Normalmente, consisten en dos bolas del tamaño de un albaricoque, unidas por una cuerda, que son introducidas en la vagina dejando la cuerda fuera para poder tirar de ellas con facilidad. En el interior de estas bolas hay otra bola más pequeña y de mayor peso, para que una bola golpee a la otra, produciéndose así vibraciones muy placenteras. Fantástico como juguete sexual usado en pareja, ya que estimula y facilita la lubricación, aunque también para masturbarse.
Pero el beneficio de las bolas chinas no se queda en un simple juguete sexual que aporta placer. El hecho de que la vagina contraiga sus paredes para mantenerlas dentro, hace que se ejercite el “suelo pélvico”, realizando los llamados “ejercicios de Kegel”. Están destinados, sobre todo, a prevenir o evitar la incontinencia urinaria, aunque también es recomendable usarlas durante y después del embarazo. Durante el embarazo, porque se evita la incontinencia provocada por el peso del bebé dentro del útero, y después porque las paredes vaginales quedan debilitadas y de esta manera, se ejercitan para volver a una vida sexual plena.
Bueno chicas, esperamos que las que no os hayáis atrevido todavía con los juguetes sexuales, este blog os haga sacar un poco el lado más salvaje que lleváis dentro…
¡Hasta pronto!
Más información: Ejercicios de Kegel